¿Sabe cuál es el destino final de su bolsa o taza de café?

Tengo un proyecto a largo plazo que algún día terminaré: crear un mural lleno de todas las bolsas de los diferentes cafés que he probado. Por eso, colecciono cada una y las tengo ahí, en la alacena esperando a ese día glorioso.

¿Cuántos se han preguntado qué hacer con la bolsa de café antes de tirarla en la basura? ¿Se han fijado si corresponde al programa de reciclaje de su comunidad o si es «biodegradable»? Al ver cuántas bolsas se me acumulan, yo sí lo he pensado.

Y creo que muchas personas del ambiente del café lo está valorando igual: algunos buscando soluciones, otros fabricando propuestas. No es de extrañarse, ya que la conservación del medio ambiente es un tema intrínseco en la producción de un café de calidad.

Lo hemos hablado aquí: las iniciativas como NAMA (mitigación del cambio climático), las buenas prácticas de los pequeños productores, la protección a las fuentes hídricas, el manejo de la pulpa… Pero, ¿cuántos desechos produce la industria cafetera al llegar al último tramo de la cadena?

Durante la Coffee Expo 2019 en Boston, este tema fue más que notable. Encontramos al menos 2 iniciativas para reducir el uso de vasos desechables durante el evento, proponiendo a los asistentes usar vasos reutilizables de alta calidad para beber las delicias servidas en los stands.

Así como las pajillas (pitillos de plástico) tienen sus días contados en las cafeterías, la mirada en la reducción de desperdicios se está centrando en las tazas desechables que muchos piden para llevarse su café a la oficina. Y es que- según EarthDay.com – cada año se utilizan unos 16 mil millones de tazas desechables. Hechas de cartón, sí; pero recubiertas con una lámina de plástico y muchas con tapa plástica.

Pareciera que en camino vienen las soluciones de tazas hechas de materiales biodegradables, compostables o reciclables.

Algo similar sucede con las bolsas en las que empacamos el café. Luego de disfrutado todo ese café que fue cultivado con buenas prácticas, nuestra bolsa puede que pase a ser parte de los 141 millones de toneladas métricas de desechos plásticos de embalaje tirados en los basureros (esto en el año 2015, de acuerdo con EarthDay.org).

¿Qué podemos hacer? ¿Qué estamos haciendo los tostadores y comercializadores? ¿Qué hacen los consumidores?

Se me viene a la mente -así como con las tazas- los términos de bolsas reciclables, biodegradables o compostables. Pero indagando en el tema, encontré que la primera clave es la información.

Como les dije, en la Expo el tema de la reducción de desechos fue destacado. Encontré muchos stands que ofrecían la opción de bolsas biodegradables, compostables,… pero no pude hallar la diferencia entre ellos. Conversando con Rich Cohen de Elevate Packaging, tuve la suerte de esclarecer muchas de mis dudas.

LC: ¿Por qué las bolsas de café no son reciclables?
Rich: En el pasado, las bolsas de café no eran reciclables ni compostables en gran parte porque las bolsas requieren excelentes barreras contra el oxígeno / aire y la humedad para garantizar la calidad e integridad del café y proporcionar al cliente un producto de café fresco de alta calidad. Hoy hay soluciones disponibles.

Las bolsas de café convencionales (no compostables) consisten en múltiples capas de películas laminadas, que incluyen PET (polietileno tereftalato) y a veces, papel aluminio. Las capas se fusionan entre sí, esta combinación de materiales dispares hace que el producto final sea imposible de reciclar, ya que los componentes no se pueden separar.

Reciclable, biodegradable y compostable, ¿no son lo mismo?

La corrección me la hizo hace tiempo un amigo emprendedor en España, que trabaja con empaques compostables para su marca de café. Y es que tenemos grandes confusiones «ecológicas» que el marketing no ha querido aclararnos. ¿Cuál es la diferencia entre esto y lo otro? Ah, ¿no es que todo lo que tenga un logo «eco amigable» va al reciclable?

Reciclable: Son aquellos empaques que se pueden procesar en plantas especializadas para crear nuevos empaques u otros artículos. Pensemos por ejemplo en el vidrio. Pero ojo, que el triángulo de flechas no significa siempre lo que creemos y por lo general nos confundimos. (Ver más aquí).

Degradable, oxodegradable y biodegradable: Esto se refiere a descomponerse en pequeñas partes. Así, algunos empaques son degradables porque se fragmentan en pequeñas partículas ya sea por la acción de un agente oxidante agregado se degradan, o por el calor, la luz o la humedad.

El problema con este término es que, lo degradable y oxodegradable se fragmenta sí, pero nunca se transforma en materia orgánica. Una bolsa de plástico degradable se degrada en miles de partículas de plástico que aún contaminan el medio ambiente o incluso son consumidas por seres vivos…incluidos nosotros, claro.

Biodegradable es un término que tiende a la confusión, porque no siempre quiere decir que los fragmentos serán realmente transformados en materia orgánica, solamente que se degradará gracias a la acción de agentes biológicos. Y muy importante, los empaques biodegradables no van al reciclaje.

Compostable: Parece ser la opción más ecológica. Compostable es todo lo que se degrada pero para convertirse definitivamente en materia orgánica. Las cáscaras de huevo, las hojas, las plantas… son evidentemente, compostables.

Para Rich, la solución más eficiente en el mundo del café es el empaque compostable. «El compostaje devuelve todos los recursos a la tierra y crea un suelo sano, eliminando completamente los desechos de vertederos», me señala.

Se ve obvio, pero la desinformación, los costos de las bolsas y la educación a los consumidores todavía tienen camino que recorrer. Según el Instituto de Productos Biodegradables en el 2015, solo el 8.9% de la basura en los Estados Unidos fue procesada mediante el compostaje. En Costa Rica, es una tarea que tenemos pendiente.

Garantías de fábrica

Por supuesto, el mercadeo hace que aparezcan artículos con la etiqueta de amigables con el ambiente; pero que realmente no tienen todas las garantías.

Rich nos explicó que las bolsas compostables en los Estados Unidos deben cumplir certificaciones como la ASTM D6400 o EN13432. «Las bolsas están probadas y certificadas para ser compostadas de acuerdo dichos estándares, que definen los requisitos para que un artículo sea compostado dentro de 90 días en un ambiente controlado como un compost industrial. El empaque que se ha fabricado de acuerdo con estos estándares no es tóxico y puede ser compostado en entornos domésticos o de patio trasero, sin embargo, no se define cuánto tiempo tomará para que se descomponga y se biodegrade en un entorno de compost tan incontrolado», detalla Cohen.

Así que, no todo lo que brilla es oro. Hay que investigar a profundidad, en el caso de ser tostadores o incluso consumidores del café.

Además de asegurarnos que el empaque tenga la certificación adecuada no queda demás preguntar qué pasa con la válvula desgasificadora y con los cierres. Existen empaques que son compostables incluso hasta estos 2 elementos y existen otros que no. Nuestro deber sería saberlo y explicarlo al usuario final.

Como compradores de bolsas, debemos asegurarnos también de saber de qué material están hechas, cuánto tiempo y en qué condiciones se compostará cada empaque.

Rich nos añade también otros consejos: «Cuando compren bolsas y etiquetas de café compostables, asegúrese de que el 100% del artículo esté hecho de materiales compostables certificados (y nunca solo biodegradables). Para evitar confusiones y posibles contaminaciones ambientales, todo debe ser compostable, incluidas todas las capas, adhesivos, válvulas y cremalleras. Asegúrese de etiquetar también el empaque como «compostable» para garantizar que los consumidores desechen el empaque y tomen una decisión amigable con el medio ambiente».

Reutilizar o convertir en otro artículo

Otras opciones a explorar para los que tostamos (y su servidora se encuentra también en este proceso), es la reutilización y la conversión. Sabemos que las bolsas convencionales se pueden utilizar más de una vez si se conservan con cuidado. También existe la posibilidad de copiar el enfoque de las tazas que hablamos al inicio: usar frascos de vidrio, de cartón o de metal, que ofrezcan conservar bien el café, pero que nos sirvan una y otra vez.

¿O qué tal poner en manos de un artesano o artesana las bolsas ya utilizadas para darles otro uso? Son ideas que les invito a explorar conmigo. Pero creo que no es tiempo de quedarnos de brazos cruzados y volver a tirar la próxima bolsa o el vaso «desechable».

«Debemos tomar las mejores decisiones por el bien de nuestro planeta y las generaciones futuras», concluye Rich. «Estamos en un momento crítico de encrucijada para nuestro medio ambiente y las decisiones que tomamos hoy están teniendo un impacto directo en la salud actual y futura de nuestro planeta. Más que nunca las empresas deben liderar y tomar decisiones que sean responsables y representen la integridad de su marca. Ninguna empresa quiere ver que sus residuos de un «solo uso» causan contaminación y contribuyen a implicaciones ambientales negativas».


Gracias al apoyo técnico de Rich Cohen de Elevate Packaging, quienes ofrecen bolsas para café 100% compostables . Para conocer más de ellos haga click aquí.


¿Tienen más ideas o soluciones sobre qué hacer con las bolsas y los vasos? ¡Compártanlas! ¿Conocen a un artesano o artesano que desee trabajar con nosotros ? Les espero aquí.

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